|
Gabriel Impaglione
Viniste con tus labios a mirar mi vida
Viniste con tus labios a mirar mi vida
y en su mediodía traías un caballo rojo.
También ramillos de viento cereal,
espirales de nácar, tréboles de ocho hojas.
Yo no lo sabía. Me traías contigo.
Llegabas a entregar lo que habías encontrado.
A dejar en mi casa lo que te dio el camino.
Todo lo que a tus manos se rendía.
Contigo pude verme en el espejo de las horas.
Ya latían en mi boca los besos que nos dimos.
Gabriel Impaglione, Letrario de Utópolis, Linajes Editores-México- 2004
|